¿Puede la Asamblea Nacional convocar a un plebiscito?

Con ocasión de los planteamientos realizados por la Mesa de la Unidad Democrática el día de hoy, quiero revisar la posibilidad real del poder legislativo para realizar una consulta pública , donde se le preguntaría al pueblo venezolano si desea convocar una Asamblea Nacional Constituyente.

Para lograr el objetivo planteado, voy a partir de las definiciones fundamentales, para luego dar una conclusión basada en los argumentos que iré detallando. Veamos.

¿Qué es la democracia participativa?

Es una expresión de la democracia posmoderna, donde se ha priorizado estrechar la relación INDIVIDUO/ESTADO por encima del binomio SOCIEDAD/ESTADO. El incremento de la participación ciudadana viene dado por el aumento del contacto entre el individuo y la decisión política pública: en la medida que las personas opinan en los asuntos públicos, éstos se ven influenciados por las mayorías (se democratizan). No es una forma opuesta a la democracia representativa, se entiende como una evolución/complemento de ésta.

Nuestra constitución contempla este diseño, y para ello postula el artículo 70 que plantea los diferentes mecanismos para la concreción de la democracia participativa:

Artículo 70. Son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía, en lo político: la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular, la revocación del mandato, las iniciativas legislativa, constitucional y constituyente, el cabildo abierto y la asamblea de ciudadanos y ciudadanas cuyas decisiones serán de carácter vinculante, entre otros; y en lo social y económico: las instancias de atención ciudadana, la autogestión, la cogestión, las cooperativas en todas sus formas incluyendo las de carácter financiero, las cajas de ahorro, la empresa comunitaria y demás formas asociativas guiadas por los valores de la mutua cooperación y la solidaridad.

La ley establecerá las condiciones para el efectivo funcionamiento de los medios de participación previstos en este artículo.

¿Qué es un referendo?

Es un dispositivo democrático a través del cual se le pide a la sociedad una opinión (generalmente reducido a un SI o NO) sobre un tema de interés, y el veredicto tiene un carácter vinculante para una decisión pública posterior. La doctrina reconoce diversos modos de consulta, pero en Venezuela a partir de 1999 tenemos 4 tipos de referendo: consultivo, revocatorio, aprobatorio y abrogatorio. Más allá de nuestra opinión sobre el diseño de estos mecanismos, vamos a revisar el que nos interesa: el referendo consultivo.

¿En qué consiste un referendo consultivo?

Es una consulta pública sobre un tema de alto impacto o especial trascendencia para la sociedad, en la cual los ciudadanos dan una opinión y cuya resultado afecta una decisión política. Forma parte esencial de la democracia y es una manifestación de dos de sus expresiones: la democracia directa y la democracia participativa.

En nuestro país tiene su asiento en el artículo 71, el cual indica:

Artículo 71. Las materias de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a referendo consultivo por iniciativa del Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; por acuerdo de la Asamblea Nacional, aprobado por el voto de la mayoría de sus integrantes; o a solicitud de un número no menor del diez por ciento de los electores y electoras inscritos en el Registro Civil y Electoral. (OMISSIS)

Establecidos estos conceptos, revisemos la posibilidad de la función legislativa para realizar esta consulta pública.

Según nuestra constitución de 1999 en su artículo 187, la función legislativa tiene una serie de competencias, entre la cuales destacan:

Artículo 187. Corresponde a la Asamblea Nacional:

  1. Legislar en las materias de la competencia nacional y sobre el funcionamiento de las distintas ramas del Poder Nacional.
  2. Proponer enmiendas y reformas a esta Constitución, en los términos establecidos en ésta.
  3. Ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional, en los términos consagrados en esta Constitución y en la ley. Los elementos comprobatorios obtenidos en el ejercicio de esta función, tendrán valor probatorio, en las condiciones que la ley establezca. <
  4. Organizar y promover la participación ciudadana en los asuntos de su competencia. (OMISSIS)

A la luz de nuestra arquitectura constitucional, la función legislativa tiene la posibilidad de promover la participación ciudadana, la cual viene dada por el desarrollo de los mecanismos planteados en los artículos 70 y 71.

Ahora bien, el mismo texto constitucional indica:

Artículo 293. El Poder Electoral tiene por funciones:

  1. Reglamentar las leyes electorales y resolver las dudas y vacíos que éstas susciten o contengan.
  2. Formular su presupuesto, el cual tramitará directamente ante la Asamblea Nacional y administrará autónomamente.
  3. Dictar directivas vinculantes en materia de financiamiento y publicidad politicoelectorales y aplicar sanciones cuando no sean acatadas.
  4. Declarar la nulidad total o parcial de las elecciones.
  5. La organización, administración, dirección y vigilancia de todos los actos relativos a la elección de los cargos de representación popular de los poderes públicos, así como de los referendos. (OMISSIS)

Vistos las disposiciones de nuestro texto constitucional, es imposible para la función legislativa (encarnada en la Asamblea Nacional) realizar un referendo en el sentido que plantea la constitución, sin la participación organizativa de la función electoral (encarnada en el Consejo Nacional Electoral); pero no excluye la posibilidad de realizar una consulta pública que produzca una movilización política e influya en el resultado de las diferentes posiciones en el juego democrático.

Vamos a concluir nuestra breve reflexión, haciendo la diferencia entre referendo y plebiscito.

Las diferencias entre plebiscito y referendo se pierden en los inicios de la república romana, donde el Tribuno de la Plebe podía someter a deliberación temas importantes a las diferentes tribus que componían la Civis: de allí su nombre “plebiscito”, ya que era una decisión adoptada por los plebeyos en asambleas.

En la actualidad, la diferencia entre ambas instituciones se reduce a su vínculo con la decisión política: ¿es obligatorio o no su resultado para la sociedad? El referendo si es vinculante (en sus diferentes versiones); mientras que el plebiscito no.

Como dijimos anteriormente, un referendo es un mecanismo de participación establecido en nuestra constitución, con fuerza vinculante para una decisión política posterior. Vemos que su rasgo característico es que el resultado de la consulta tiene un valor obligatorio. En cambio, la consulta pública (entendida como plebiscito amparado en el artículo 70) no posee esa fuerza.

¿Carece de validez el plebiscito convocado por la MUD? No, todo lo contrario, es un ejemplo de participación y de movilización política tangible. Además, posee el rasgo excepcional de brindar un espacio para la manifestación de otras voluntades, que quizás hasta ahora no se han visto representadas en las diversas expresiones de la oposición venezolana.

Este aserto final lo dejo para la reflexión:

¿Tiene sentido/valor participar en una consulta pública que legalmente no puede frenar el proceso constituyente? Si, ya que sería la materialización de las amplias mayorías que nos oponemos a ese proceso, y que reclamamos una transformación real de la situación política del país; al mismo tiempo configura el escenario adecuado para el desconocimiento de la dictadura.

Participar en esta consulta moviliza, motiva y concientiza.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s